Vino Blanco A Espedrada Barrica Lías Godello 1.500ml (Adega O Cabalin) - Valdeorras

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Número de artículo: 0000005066 2023

A Espedrada

Denominación de Origen: Valdeorras

Variedad de Uva: Godello

Tipo de Vino: Blanco Barrica sobre lías

Viñedo: La uva procede de cepas de godello plantadas entre 1919 y 1929 en varias parcelas en las que se entremezclan variedades tintas con blancas, sobre suelos de pizarra pobres en laderas muy pronunciadas.

Vendímia: 100% Godello plantada entre 1919 y 1929 vendimiada a mano en cajas de 16 kg.

Elaboración: Estrujado y despalillado parcial. Maceración junto a sus hollejos en depósitos de acero inoxidable durante 48 horas. Fermenta en barricas de 500L. Crianza: Reposa durante 12 meses junto a sus lías en las mismas barricas.

Graduación Alcohólica: 12,5%vol.

Notas de Cata:

  • Fase Visual: El vino tiene un limpio y brillante color amarillo pálido.
  • Fase Olfativa: En nariz son la fruta blanca y de hueso las primeras en asomar, a las que siguen las flores blancas. Estos francos aromas se entremezclan con toques de hierbas secas, malvavisco y la grasa de las aceitunas verdes, para volver a la fruta, esta vez cítrica con la ralladura de limón y la pulpa de cítricos secos. Con aireación aflora la dulzura de la miel blanca, aderezada con especias orientales, y avanza en complejidad con notas oxidadas y un abanico de matices minerales que van desde los toques férricos hasta la cal, pasando por una elegante salinidad, tiza y un ligero apunte de jabón de tocador. Todo muy bien tramado, componiendo un perfil aromático profundo y perfumado.
  • Fase Gustativa: En boca destaca el equilibrio entre la frescura de su excelente acidez y el tacto graso que lo redondea con sabor a aceitunas verdes. Es largo, estructurado, con gusto a lima y sal que contrasta con toques dulces. Muy sabroso.

Maridaje: Su aparente ligereza permite que corteje a todo tipo de entrantes y aperitivos, su frutosidad cítrica lo empareja con todos los productos del mar, en especial el marisco y el pescado blanco. Pero cuando entra en juego su afilada acidez, nos pide la grasa del rodaballo, el bonito o el salmón, o las más humildes sardinas, boquerones, caballas y arenques. Es capaz de doblegar el amargor de la alcachofa y el espárrago, su estructura acompaña arroces, pasta, carnes blancas y de granja. Y todo su conjunto ensalzará la cocina picante y exótica (excelente con ceviches, sushi y curries), sublimará un buen steak tartar y todo tipo de ahumados.